lunes, 7 de mayo de 2012

Momentos de estrés.

En instantes de estrés como el que estoy viviendo en estos momentos, ya sea por exámenes, trabajos o cuestiones personales, no soporto que la gente opine sobre cosas que me incumben sin que yo se lo haya pedido explícitamente. Y es que no hay nada que más odie que el hecho de la gente se crea con el derecho de juzgar lo que yo hago o, lo que es más común, mis gustos. Si a ti no te gusta algo, no te gusta y punto y no por ello necesito que cada vez que yo diga que me gusta "tal o cual" me vengas diciendo que es una mierda o simplemente resoples, porque no me da la gana. El mundo es libre y yo no tengo que estar aguantando las críticas de nadie, de hecho ya estoy cansada, cansada de sentir que lo que me gusta no vale porque a lo mejor según el criterio de los demás no es "bueno". ¡Pues no! Lo que para una persona es una mierda para otra puede ser fantástico, así que guárdate tus comentarios porque a nadie le interesan. Y no estoy de acuerdo con los que dicen "a mí me gustan cosas malas, pero reconozco que son malas", si una cosa te gusta ya ha cumplido su función, por lo tanto, deja de ser mala. Nadie tiene el derecho de decidir sobre qué es malo o qué es bueno, cada uno podemos decidir sobre qué nos gusta y qué no, ¡nada más!

A veces siento que estoy en un grupo demasiado crítico, siempre considerando qué es bueno y qué no... pero la verdad es que al final todos lo hacen, solo que cada uno considera una cosa diferente y como siga así la cosa voy a acabar gritándoles a todos que se callen ya. 

#Momentos de desahogo.  

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